Viernes Santo 2025

El Viernes Santo recordamos y revivimos la crucifixión de Jesucristo, quien murió en la cruz por la salvación de la humanidad. Es un día de luto y penitencia.

Luego de la aprensión de Jesús en el Huerto de los Olivos, Jesús es juzgado por el Sanedrín y luego por el procurador romano, Poncio Pilato, quien lo entrega a las autoridades judías para que sea crucificado. Tras la decisión de Pilatos, Jesús fue despojado de sus ropas, golpeado y agredido con piedras. Luego le colocaron una corona de espinas y le hicieron cargar con su propia cruz hasta el Monte Gólgota (Monte Calvario), en las afueras de Jerusalén. Allí fue crucificado junto a dos ladrones y bajo un cartel que decía: “Jesús el Nazareno, Rey de los Judíos”.

El Viernes Santo es el único día del año en que no se celebra la Eucaristía. El sábado santo tampoco hay misa estrictamente, pero en la tarde ya se celebra la Vigilia Pascual de la Resurrección de Jesús correspondiente al domingo.

La liturgia del Viernes Santo, sin embargo, está llena de signos. Por la tarde, las celebraciones comienzan con el Vía Crucis, seguido de la liturgia de la Pasión del Señor, la adoración a la Cruz (Tupãitû), el recuerdo de las siete últimas palabras de Jesús.

Huerto de Getsemaní

La Pasión de Jesucristo

Evangelios para la Semana Santa

San Mateo caps. 26 y 27. Resurrección cap. 28.
San Marcos caps. 14 y 15. Resurrección cap. 16.
San Lucas caps. 22 y 23. Resurrección cap. 24.
En San Juan es un poco diferente:
Última cena cap. 13, discurso de despedida caps. 14 al 16.
Oración sacerdotal cap. 17.  Pasión cap. 18 y 19. Resurrección cap. 20.

Jesús en la cruz

Las Siete Palabras

Las siete últimas palabras pronunciadas por el Señor en la cruz.

Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen.
En verdad te digo, que hoy estarás conmigo en el paraíso.
Mujer, he ahí tu Hijo. He ahí a tu Madre.
Dios mío, Dios mío, ¿Por qué me has desamparado?
Tengo sed.
Todo se ha cumplido.
Padre, en tus manos encomiendo mi Espíritu.

La meditación de la vida

Pasos para la meditación

  • Dios tiene un plan para mi vida y me ayuda a realizarlo.
  • Mi propia historia personal es una historia sagrada.
  • La actitud de María: “guardaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón” (Lc 2, 19).
  • Esta meditación no se realiza espontáneamente, sino que tiene un método.
  • Tiene también una duración fija, 20-30 minutos, que tiene que ser fijada con antelación. 
  • Se sugiere una práctica diaria o habitual para que llegue a ser un hábito saludable de vida.
1. Preparación remota y previa

1. Preparación remota y previa

  • Definir el tema con anticipación.
  • Buscar el horario indicado
  • Buscar un buen lugar tranquilo. Si no hay, llevar una imagen, por ejemplo el cuadro de la Mater o la Cruz de la Unidad.
  • Desconectar los aparatos.
  • Algunas personas prefieren meditar al aire libre, caminando o tomando mate.
2. Implorar la presencia de Dios

2. Implorar la presencia de Dios

  • Frente a mi santuario hogar o a una imagen, encender una vela.
  • Respirar profundo, serenarme.
  • Meditar es una forma de diálogo con Dios: comenzar invocando su gracia.
  • Puedo rezar una oración al Espíritu Santo.
  • Dirigirme a una persona específica de la Trinidad o a María Santísima o un santo.
3. Evocar el tema de la meditación

3. Evocar el tema de la meditación

  • Revivir el acontecimiento.
  • Sacar a flote los afectos y sentimientos.
  • No tener miedo de hacer aflorar la alegría, la sorpresa, la confusión, el enojo, la tristeza, la desilusión.
  • Este es el momento de la subjetividad.
  • Le cuento al Señor, lo que yo viví, lo que sentí, mi experiencia subjetiva.
4. Reflexión a la luz de la gracia

4. Reflexión a la luz de la gracia

  • Tratar de objetivar, de analizar el hecho utilizando la razón. 
  • ¿Qué pasó realmente? ¿Por qué pasó?
  • ¿Qué enseñanzas me deja? ¿Qué consecuencias tengo que asumir?
  • Ser críticos, incluso severos con el juicio.
  • Al final, la pregunta más importante: 

¿Para qué pasó?
 

5. Elevación hacia Dios

5. Elevación hacia Dios

  • Es el momento del diálogo orante con el Señor, con la Mater, con aquél a quien convoqué a conversar.
  • ¿Qué me dice Dios? ¿Qué me digo a mí mismo? ¿Qué le digo a Dios?
  • Alabar, agradecer, suplicar, pedir ayuda, pedir perdón.
  • Sumergirme en el mar del amor y la misericordia de Dios, como hijo suyo.
6. Aplicación a la vida

6. Aplicación a la vida

  • La meditación de la vida no puede quedar solo como un ejercicio intelectual o de expresión de sentimientos.
  • Procurar llegar a una conclusión concreta, una nueva actitud.
  • Plasmarlo en un propósito sencillo para realizar el mismo día.
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Para Rezar el Santo Rosario

Los misterios del Rosario por el Coro Alegría

Jesús en la cruz

Canciones para escuchar este día

Te ofrezco una selección de canciones apropiadas para meditar este Viernes Santo.